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Carrito

Lo que se vivió en la Jornada 6 del Clausura 2026 no fue solo un partido de fútbol, fue la respuesta contundente de un Atlético de San Luis que necesitaba pedir perdón a su afición. Tras el naufragio en el Estadio Victoria, el equipo potosino saltó a la cancha del Alfonso Lastras con una mentalidad renovada, transformando las dudas en una exhibición de autoridad para llevarse el Clásico de la 57 con un rotundo 3-0 sobre unos Gallos Blancos que nunca supieron por dónde les llegó el vendaval rojiblanco.

Crónica de una resurrección necesaria

A diferencia de la jornada pasada, el San Luis mostró una concentración de acero desde el pitazo inicial. A pesar de la mala noticia que supuso la baja temprana de Lucas Esteves por problemas de salud, el grupo no se desmoronó. La recompensa a la intensidad llegó al minuto 38, cuando Benjamín Galdames puso un servicio medido para que Joao Pedro conectara un cabezazo implacable. El delantero, que ya había avisado con un disparo previo, confirmó que sigue siendo la referencia ofensiva que el equipo requiere para soñar con la liguilla.

El factor Jesús Medina: El debut que cambió el guion

Si la primera mitad fue de orden, la segunda fue de talento puro. El ingreso y desempeño de Jesús Medina fue, por decir lo menos, el soplo de aire fresco que la plantilla necesitaba. El paraguayo no solo mostró jerarquía en el mediocampo, sino que al minuto 50 dio una cátedra de frialdad: tras un balón dividido en el área, controló con elegancia y de media vuelta fusiló a Guillermo Allison para el 2-0. Su debut no fue solo una estadística; fue la prueba de que este equipo ha encontrado al “director de orquesta” que tanto le hizo falta en las fechas anteriores.

Las verdades de la victoria

  • Juventud con garra: El cierre del partido fue el sello de la casa. Los juveniles Leonardo Flores y Miguel García fabricaron una pared de alta escuela dentro del área que culminó en el 3-0 definitivo. Ver a la cantera responder en un Clásico es la mejor noticia para el proyecto de Guillermo Abascal.
  • Seguridad recuperada: Andrés Sánchez, quien venía de una noche difícil en el Victoria, respondió con creces. Su intervención en el mano a mano contra Alí Ávila fue vital para mantener el arco en cero y recuperar la confianza bajo los tres palos.
  • Indisciplina rival: El Querétaro terminó desquiciado ante la superioridad potosina, lo que se tradujo en la expulsión de Ávila por una entrada criminal sobre García. A diferencia del San Luis en la jornada pasada, hoy el equipo local supo mantener la cabeza fría y el control del juego.

Conclusión

El Atlético de San Luis pasó de ser un equipo errático y diezmado a ser una escuadra con identidad y pegada. Ganar el Clásico de la 57 no solo borra el mal sabor de boca de la derrota ante Necaxa, sino que coloca al equipo nuevamente en la pelea por los puestos de privilegio. Con un Jesús Medina encendido y un plantel que parece haber recuperado el orgullo, la afición potosina vuelve a tener motivos para creer en un semestre exitoso.

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